El concepto de mentir o de mentira es por todos reconocido como relativo. ¿Qué es mentira? ¿Quién no miente o ha mentido alguna vez? ¿con relación a qué juicio podemos decir que algo es o no verdad?…La mentira es comúnmente concebida como un engaño. Es así si se la contempla desde su forma activa, como una actitud dañina frente a otro. En cambio, muchas veces, la mentira puede adoptar una forma pasiva u omisión, entendiéndose como un ocultamiento de la realidad.

En la sociedad en que vivimos, individualista y competitiva por demás, se favorece muy mucho la necesidad de protegernos, de preservar nuestra intimidad, de ponernos corazas frente a los demás.

Otro tipo común de mentira es el que afecta a la autoestima. Vivimos en grupo y, como miembros del mismo, es natural la necesidad de sentirse aceptado por los demás, lo que en ocasiones lleva a elevar nuestro pedestal con el fin de poder engordar el ego con la admiración y alabanza de los que nos rodean. Esto puede hacerse, no sólo mintiendo, sino también engrandeciendo detalles nimios de nuestra personalidad o vivencias, con fantasías, exageraciones o adornos.

La mentira es mentira siempre, pero no podemos decir que ser mentiroso sea lo contrario a ser sincero, ya que hay muchas razones para que los considerados sinceros mientan, como suele decirse, «como bellacos». Una de las mentiras que socialmente ofrece más disculpa moral es la llamada «mentira piadosa». Ésta no miente para dañar sino para evitar un daño, generalmente emocional o psicológico, en alguna persona a la que se quiere bien. Las «mentirijillas», esas que se dicen tontamente y que no conllevan ninguna consecuencia molesta, también están consideradas absueltas.

Un dicho popular afirma que «se coge antes a un mentiroso que a un cojo».

A continuación vamos a ver a través de qué detalles o rasgos de la escritura podemos ser capaces de atrapar a un mentiroso, generalizando y poniendo el punto incisivo sobre la base de la mentira más oscura. Una mente que barrunta una mentira es un nubarrón de tormenta, oscuro y espeso.

Se plasmará en:

  • Una escritura generalmente confusa y poco legible.
  • Y de una firma igualmente ilegible, con rúbrica envolvente y poco clara, quizás con exceso de complicaciones y artificio.
  • El renglón será ondulante.
  • Habrá quizás presencia de algunos rasgos filiformes, escurridizo -como la serpiente que se acerca sibilina antes de lanzar su veneno-.
  • Los óvalos de su escrito serán  con borrones oscuros en los ojos de la «o»,  con dobles o triples vueltas en el trazado de esta letra, o bien con pequeños círculos internos en la misma zona del óvalo, uno de los caracteres delatores del más íntimo Yo.
  • En la forma escritural, además de la presencia de complicaciones y adornos innecesarios, habrá también predominio de arcos, que implican notable espíritu de reserva.

El conjunto de estos rasgos nos  aproxima  a una personalidad «mentirosa» pero tendremos que apoyarnos en un análisis más profundo para afirmarlo.

Si le interesa este tema contactar  anguixx@gmail.com 

Categorías